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Blog

Publicado el 31 Mar 2014

Formas en que el estrés puede afectarte y cómo superarlo

Aquí os dejamos traducido un escrito realizado por la Dra. Michelle Nielsen y el Dr. Russ Rosen.

"La realidad es la principal causa de estrés para quiénes están en contacto con ella" - Jane Wagner.

Según una nueva encuesta, realizada por Bupa (Seguro privado de salud extranjero), el estrés alcanza proporciones crónicas en Gran Bretaña, siendo que el 44% de la población adulta sufre de estrés debilitante. Al margen de estas personas, dos quintos de la población (27%) dicen sentirse habitualmente al límite. Esto puede considerarse una epidemia y deberíamos tenerlo en cuenta. El estrés daña nuestra salud, disminuye nuestra calidad de vida y reduce nuestra productividad.

 

Veamos una simple manera de revisar nuestro nivel de estrés: intenta bajar tus hombros. Si no puedes (tus hombros están tensos) tu cuerpo estará  fisiológicamente defendiéndose debido a un estrés crónico. Mantener los hombros levantados ya nos está dando una pista de que estamos crónicamente estresados. Otras pistas de estrés incluyen la sensación de un "nudo" en tu estómago, palpitaciones en tu corazón, sentirte tenso o nervioso la mayor parte del tiempo, pies inquietos habitualmente, manos inquietas, rechinar de dientes, forzar la mandíbula, o irritarse fácilmente.

Además, cuando estás estresado, la tensión extra de tus músculos puede tirar excesivamente de las vértebras que ellos protegen favoreciendo su desalineación. Esto es lo que se llama subluxación, lo que a la larga agrava el problema. Estas desalineaciones pueden irritar los nervios adyacentes y crear un círculo vicioso e  incluso incrementar tu estrés fisiológico.

Cuando estás bajo cualquier tipo de estrés (que amenace o simplemente afecte a  tu vida) tu cuerpo se coloca ante una defensa fisiológica. Esto es lo que se conoce como respuesta de lucha o de escape/huida. Tu cuerpo se está preparando para el peligro como si tuviera que estar listo para escapar de un león. Los órganos y las glándulas se preparan, las glándulas suprarrenales son activadas, la presión sanguínea incrementa, la digestión se enlentece, los músculos se tensan, y toda tu fisiología se prepara para ayudarte a sobrevivir.

Ante una emergencia, el estrés dura un breve periodo de tiempo. Sin embargo, el estrés por ansiedad, preocupación o enfado hace que tu cuerpo esté defendiéndose fisiológicamente 24 horas al día. Cada órgano, tejido y célula trabajan en exceso. Con el tiempo, tu cuerpo esta exhausto y la capacidad de tu cuerpo para sanar baja. Te conviertes en candidato para padecer fatiga crónica, depresión y enfermedades.
 
Además, cuando tu cuerpo está en un estado crónico de defensa fisiológica, eres incapaz de procesar información correctamente. Tu cerebro está constantemente poniéndose al día con información. Hay aproximadamente 300.000 impulsos nervioso por segundo llegando a tu cerebro desde tus cinco sentidos. Si estás en defensa fisiológica, la información que llega a tu cerebro es alterada y, por lo tanto, tus respuestas y reacciones se convierten en inapropiadas. Esto afecta negativamente tu bienestar mental, fisico y emocional.

A no ser que estés ante una situación de crisis, deberías estar razonablemente relajado y en un estado mental y emocional de disfrute y felicidad.
 

El estrés se muestra de varias formas. A continuación mostramos tres tipos de estresores que te afectan diariamente:

1. Estrés mental o emocional (incluye tensión laboral, problemas familiares, etc...)
 
2. Estrés químico (comida precocinada, medicación, químicos, tóxicos, contaminación, etc...)
 
3. Estrés físico (mala posición, caídas, accidentes, movimientos repetitivos, estilo de vida sedentario, etc...)

Si sufres de estrés crónico aquí tienes algunas sugerencias que pueden ayudarte:

1 .¡Ponte manos a la obra y quítate el estrés de encima! Revisa los tres tipos de estrés que tienes en tu vida y decide donde puedes reducir el que te está afectando. A menudo, en la toma de conciencia está el 80% de la solución. ¿Hay algunos proyectos que puedas dejar? ¿puedes ampliar algunos plazos de entrega?
 
2. Trata tu columna columna como si fuera de oro corrigiendo tus subluxaciones poniéndote en manos de un buen quiropráctico, practicando buenas posturas, y realizando ejercicios antiestrés como el yoga y la natación.
 
3. Come comidas que disminuyan el estrés como los aguacates y los cereales integrales, almendras y pipas.
 
4. Evita comidas que favorezcan el estrés como: café, bebidas energéticas, refrescos, alcohol, fritos y comidas ricas en grasas polisaturadas como las precocinadas.
 
5. ¡Limpia tu mente con meditación diaria! Piensa en la meditación como tu "ducha-mental" diaria, limpiándote de pensamientos tóxicos y estresantes cada día.
Numerosos estudios muestran que incluso con solo 20 minutos al día, la meditación puede combatir los efectos negativos del estrés.
 
Un poco de estrés es bueno pues nos mantiene alerta y nos desafía...Pero tal y como enuncia Donal Tubesing: "El estrés es como el picante, en la proporción correcta ensalza el sabor de un plato. Muy poco resulta una comida sosa; demasiado puede ahogarte."
 
Por Dra. Michelle Nielsen y Dr. Russ Rosen

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